La Ley de la cadena de suministro, también conocida como Ley de diligencia debida, es una ley alemana que obliga a las empresas a asumir la responsabilidad en materia de derechos humanos y de impacto medioambiental en sus cadenas de suministro. Entre los requisitos de la ley se incluyen:


5. Plan de diligencia debida: Las empresas deben elaborar un plan de diligencia debida que describa su enfoque para identificar, mitigar y gestionar los riesgos en sus cadenas de suministro. El plan debe ser exhaustivo y revisarse y actualizarse periódicamente.
6. Obligaciones de divulgación: Las empresas deben publicar información sobre sus medidas de diligencia debida y los resultados de su seguimiento y presentación de informes.
7. Sanciones y ejecución: Las empresas que no cumplan con la Ley de la cadena de suministro (compliance) se exponen a sanciones, entre las que se incluyen multas de hasta 2 millones de euros. La ley también permite que las personas u organizaciones afectadas interpongan demandas por responsabilidad civil.
En general, la Ley de la Cadena de Suministro tiene por objeto garantizar que las empresas asuman la responsabilidad por las repercusiones de sus cadenas de suministro y adopten medidas para eliminar cualquier impacto negativo sobre los derechos humanos y el medio ambiente.