
Si echamos un vistazo a la pandemia de la COVID-19 o a la crisis mundial de los chips, vemos la cruda realidad: las cadenas de suministro se colapsaron, la producción se paralizó y las empresas tuvieron que asumir pérdidas enormes. Estos momentos ponen de relieve la importancia de contar con una estrategia de aprovisionamiento flexible, no solo para sobrevivir, sino también para tener éxito en tiempos turbulentos.
El «suministro dual» es mucho más que un simple eslogan: es una estrategia bien planificada que protege a las empresas y, al mismo tiempo, les proporciona ventajas competitivas. Reduce las dependencias y permite a las empresas reaccionar con rapidez ante interrupciones inesperadas.
El abastecimiento dual consiste en adquirir componentes o servicios importantes de dos proveedores independientes. Es como un seguro para su cadena de suministro, con la diferencia fundamental de que este seguro funciona realmente cuando es necesario.
En lugar de apostarlo todo a una sola carta, distribuya el riesgo. Si un proveedor falla, el otro puede tomar el relevo y mantener su empresa en funcionamiento.
Este enfoque contrasta con el de «single sourcing», en el que todo el aprovisionamiento se concentra en un único proveedor. Aunque el «single sourcing» ofrece ventajas como una coordinación más sencilla y unos costes potencialmente más bajos gracias a los descuentos por volumen, su principal inconveniente es la dependencia de una única fuente. Las crisis de los últimos años han puesto de manifiesto de forma dolorosa los riesgos de este enfoque.
Durante la crisis mundial de los chips de 2021/22, un fabricante de automóviles alemán se enfrentó a los retos que plantea un abastecimiento dependiente de un único proveedor. Su principal proveedor en Asia ya no podía satisfacer la demanda y amenazaba con detener por completo la producción. Sin embargo, gracias a una estrategia previsora de abastecimiento dual, la empresa logró mantener el 75 % de su capacidad de producción.
Este ejemplo ilustra cómo el abastecimiento dual puede garantizar el funcionamiento de la empresa y aportar ventajas económicas tangibles.
El abastecimiento dual ofrece una serie de ventajas que van más allá de la mera reducción del riesgo. Una de las ventajas más importantes es la mayor flexibilidad. Las empresas pueden gestionar mejor las fluctuaciones de la demanda y reaccionar con mayor rapidez a los cambios del mercado.
Al mismo tiempo, la colaboración con dos proveedores refuerza la posición negociadora. La competencia entre los proveedores suele traducirse en mejores precios, mayor calidad y soluciones más innovadoras. La diversificación geográfica es otra ventaja importante. Al repartir las compras entre distintas regiones, las empresas pueden minimizar los riesgos derivados de crisis locales o globales y garantizar la seguridad de la cadena de suministro incluso en tiempos de incertidumbre.
Al igual que cualquier estrategia, el abastecimiento dual también plantea retos. La gestión de dos proveedores requiere un mayor esfuerzo en materia de comunicación y coordinación. Los contratos deben ser más complejos para definir claramente las funciones y responsabilidades de ambas partes. Además, las diferencias de calidad entre los proveedores pueden hacer necesarios controles y ajustes adicionales.
Además, los costes pueden aumentar, ya que el volumen de los pedidos por proveedor suele ser menor, lo que reduce las posibilidades de obtener descuentos por volumen. A pesar de estos retos, las ventajas superan a los inconvenientes, sobre todo en sectores críticos o en mercados volátiles.
El abastecimiento dual resulta especialmente adecuado para componentes críticos cuya falta de disponibilidad podría poner en peligro la producción. También resulta útil en sectores con grandes fluctuaciones en la demanda o con tecnologías complejas. Sin embargo, no todos los productos o servicios requieren dos proveedores. Las empresas deben sopesar cuidadosamente si las ventajas justifican los costes adicionales y el esfuerzo que ello conlleva.
La implantación del abastecimiento dual requiere una planificación minuciosa y herramientas eficaces. Aquí es donde entran en juego los modernos sistemas de gestión de relaciones con los proveedores (SRM), como los que ofrece Relatico.
Relatico ofrece a las empresas la posibilidad de gestionar de forma centralizada todos los datos de los proveedores, supervisar el rendimiento de ambas partes en tiempo real e identificar los riesgos de forma precoz. Optimiza la comunicación con los proveedores y automatiza los procesos de trabajo, lo que hace que la gestión de contratos, los controles de calidad y los informes de rendimiento sean mucho más eficientes. Al mismo tiempo, el software facilita la toma de decisiones estratégicas mediante análisis y recomendaciones basados en datos.
El abastecimiento dual no es solo una respuesta ante las crisis, sino una estrategia proactiva que hace que las empresas sean más resilientes, flexibles y competitivas. Aunque la gestión de dos proveedores conlleva algunos retos, las ventajas son evidentes: minimizar los riesgos y maximizar las oportunidades.
Con el apoyo de software moderno de gestión de relaciones con los proveedores (SRM), como Relatico, las empresas pueden hacer frente a la complejidad del «dual sourcing» y, al mismo tiempo, aprovechar al máximo sus ventajas. El mensaje es claro: si no diversifican hoy, su empresa podría verse en peligro mañana. El «dual sourcing» es la clave para unas cadenas de suministro estables y un éxito sostenible.
Hablemos de cómo Relatico puede ayudar a su empresa a alcanzar este objetivo.
Bernd cuenta con una amplia experiencia en compras estratégicas, forjada durante su trayectoria profesional en Eckes-Granini, Symrise y DuPont de Nemours. En la actualidad, se centra en el abastecimiento sostenible y las cadenas de suministro, y colabora con el equipo de relatico para desarrollar soluciones de software prácticas. Además, Bernd dirige su propia explotación agrícola y participa en proyectos de cadena de suministro a nivel mundial.