
Las normas son cosa de empollones.
«Compras hace lo que le da la gana».
«Sostenibilidad... alguien tiene que ocuparse de eso, ¿no?».
«La calidad frena el progreso».
Estas afirmaciones son habituales en el día a día de las empresas y suelen dar lugar a conflictos más o menos graves. Las razones son obvias.
El trabajo eficaz y responsable de todos los departamentos se basa en datos completos y de buena calidad. Procesos que coordinan el trabajo dentro de los departamentos y entre ellos
se construyen sobre esa base.

El hecho es que todos los departamentos dependen, en cierta medida, de los mismos datos, los denominados «datos maestros». También es cierto que las empresas no suelen disponer de la experiencia, el tiempo y el presupuesto necesarios para gestionar los datos de forma eficaz. Esto da lugar a soluciones aisladas.
La coordinación entre departamentos resulta difícil y los conflictos son inevitables.
La experiencia demuestra que, con soluciones de datos integradas, la eficiencia en la gestión de datos y, sobre todo, la generación de valor añadido a partir de esos datos para la empresa aumentan de forma exponencial.
En el departamento de compras, se garantiza la integridad de la documentación. Esto va de la mano con la conciencia de la importancia de los datos maestros en el ámbito de las compras. Para que el departamento de compras pueda entregar a los demás departamentos paquetes de documentación completos para su análisis, los datos maestros deben mantenerse meticulosamente.
Un flujo de trabajo eficiente para la gestión de proveedores y la aprobación de materiales, o la aprobación de muestras, solo puede funcionar si todos los participantes trabajan con los mismos datos maestros, debidamente actualizados.
Los datos también constituyen la base de cualquier tipo de proyecto de sostenibilidad. Esto significa que los proyectos de compras también dependen de esos mismos datos maestros. Y aún más: los riesgos que plantean estos proyectos solo se hacen visibles a través de dichos datos. En este sentido, el siguiente paso abre la posibilidad de integrar los datos en un modelo de datos para la evaluación de proveedores (véase la Ley de la Cadena de Suministro).
En el ejemplo práctico anterior, el departamento de compras impulsó la gestión de datos. Los beneficios de ello se extendieron a todos los departamentos. Los procesos se aplican realmente y los departamentos colaboran de forma constructiva.
En realidad, todo esto no es difícil y, sobre todo, requiere sentido común. Sin embargo, las empresas necesitan contar con los empleados adecuados para ello. Los factores decisivos son los innovadores de la empresa, que aportan ideas, motivación, conocimientos y experiencia. La dirección de la empresa puede y debe actuar como moderadora y catalizadora.
La base de estas mejoras es la digitalización y la automatización, y es en este punto donde el software Relaticos SCM marca un antes y un después, al ofrecer las herramientas digitales y los procesos automatizados esenciales para que las empresas de cualquier tamaño gestionen los datos de forma eficiente y fomenten la coordinación entre departamentos.
Bernd cuenta con una amplia experiencia en compras estratégicas, forjada durante su trayectoria profesional en Eckes-Granini, Symrise y DuPont de Nemours. En la actualidad, se centra en el abastecimiento sostenible y las cadenas de suministro, y colabora con el equipo de relatico para desarrollar soluciones prácticas de software. Además, Bernd dirige su propia explotación agrícola y participa en proyectos relacionados con la cadena de suministro a nivel mundial.